Encuentro: con Miriam Martín

14/10/201917.30 a 20.30

En un mundo mejor, todas haríamos cine. Porque el cine nos enseña a prestar atención a nuestras vidas. Es uno de sus muchos poderes. Nos enseña: nos muestra cómo y nos enseña: a ver y a escuchar también se aprende. Durante décadas, nos enseñó democráticamente y sin darse demasiada importancia. Para hacer cine no es necesario usar una cámara, se puede hacer cine hablando de cine, por ejemplo. Alguien, otra inteligencia pone en relación cosas y personas sobre una pantalla e intentamos devolverle la pelota. Los ojos y los oídos andan distraídos y cansados pero, a veces, si nos juntamos para ver películas y hablamos después de ellas cabe que se nos multipliquen, los ojos y los oídos. Que sean nuestros por un
momento los ojos de quien trata de decir lo que ha visto, los oídos de quien trata de decir lo que ha escuchado. No es fácil, no va de suyo confiar en las propias percepciones y en las de las demás; merece de verdad la pena si nos creemos estas palabras de una Giuliana de película: Tú dices “¿Qué debo mirar?”. Yo digo “¿Cómo debo vivir?”. Es lo mismo.

Miriam Martín, funcionaria en el Madrid autónomo desde mayo de 2011, traductora, programadora, cineasta en ciernes, se ocupó de noviembre de 2012 a julio de 2018 de organizar un cine-club de ambición desmesurada y periodicidad semanal.